martes, 17 de noviembre de 2015

Algunos síntomas que deberían hacer sonar tu "alarma"

La actividad física es esencial para el mantenimiento y mejora de la salud, y para la prevención y el tratamiento de ciertas enfermedades, para todas las personas y a cualquier edad.

Hemos insistido desde la primera clase en que la actividad física contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad, a través de beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales, que han sido avalados por investigaciones científicas. En definitiva, una práctica adecuada promueve el BIENESTAR completo de las personas.
Sin embargo, la realización de excesivo trabajo físico, un inadecuado programa de entrenamiento o insuficiente descanso pueden acarrear serios problemas para tu salud. 
Así, cualquier persona cuya capacidad de rendimiento va empeorando a pesar de seguir entrenando y que además detecte la aparición de un conjunto de síntomas inespecíficos como los anotados en el esquema comentado en clase debería suspender o disminuir el entrenamiento durante unos días y consultar a un experto competente en la materia.
Algo más de información, en la Ficha nº 5 (2ºESO).