martes, 14 de marzo de 2017

El camino hacia lo "imposible" en el deporte

Es habitual escuchar en retransmisiones deportivas o leer en anuncios publicitarios de ciertas marcas de productos deportivos “Impossible is nothing”, "where is the limit", “el límite es el cielo”, “cuando existen las ganas, todo es posible”, ...


Sobre estas frases motivacionales, el periodista Albert Jorquera, especializado en el trailrunning y redes sociales, escribe lo siguiente:
"El mensaje es atractivo, lo reconozco. Si crees en ello eres capaz de cualquier cosa, no hay nada imposible. ¿Quién no pagaría por eso? ¿Por lograr todo lo que sueña? Solo hay un problema: es mentira. Es mentira porque toda esta palabrería barata y fácil es sencillamente la punta del iceberg. El truco de un mago que te embelesa e ilusiona, pero que no te muestra lo que hay detrás, lo que hace posible el resultado final. Y sí, yo pienso que las personas somos capaces de lograr cosas que en un momento dado nos parecieron imposibles. Pero creer no es la causa de ello, es la consecuencia. No vale solo con creer. Creer por creer, sin nada que lo respalde, es una utopía. Es un sueño. Y esta sociedad de valores efímeros e impostados te vende sueños, pero evita explicarte como conseguirlos. Porque eso no vende, porque el camino es gris, duro y difícil, y porque hoy en día lo queremos todo fácil, barato y rápido.
Y siento decírtelo, pero para lograr ciertas cosas hay que tener en primer lugar cualidades. Pueden ser genéticas o trabajadas desde muy pequeño, pero deben estar. Sin ellas, llegar a determinados sitios es simplemente imposible. Y sí, las cualidades no lo son todo: luego hay que sacrificarse, entrenar y esforzarse cada día. Todo gran campeón tiene unas condiciones innatas, pero detrás de su éxito hay horas y horas de dedicación, de sacrificios que el 99,9% de la población no estaría dispuesto a hacer. “Si hago las mismas cosas que los demás, nunca les ganaré”, me dijo hace poco Luis Alberto Hernando, campeón del mundo de ultratrails, uno de los deportes más duros del planeta. Es una frase sencilla y evidente, fácil de decir, pero difícil de aplicar. Representa cuatro o cinco horas de entreno diario, haga frío, lluvia, granice, sea de día o de noche, estés cansado o no… Horas y horas de trabajo gris y en silencio. Esto es lo que hay detrás de todo gran deportista. Y de cualquier logro.
Y es que así, solo así, con cualidades, sacrificio y constancia, es posible creer en imposibles. Entonces sí que podemos llegar a hacer cosas que tiempo atrás nos parecían un sueño. Y creo que en la vida hay que soñar y aspirar a grandes retos, pero también hay que tener claro cuál es el camino para conseguirlos. Y puede que constantemente te vendan el atajo, el camino bonito y fácil… pero si no cuesta, si no te exige, no tiene valor. Y no, lo siento, no todo es posible. Eso no quiere decir que no puedas lograr cosas que ahora mismo te parezcan imposibles."
Y tú, ¿qué opinas?